viernes 1 de agosto de 2008

SIN PALABRAS

Hoy me muevo entre la vergüenza por lo leído en más de un foro juventino, y la incredulidad. Sinceramente no alcanzo a entenderlo. El post en cuestión hablaba de unas declaraciones en las que Moggi contestaba a las insinuaciones vertidas por Filippo Grassia sobre la manipulación, entre otras cosas, del calendario de la Seria A en beneficio de la Juve.
Lo que me sorprende no es la contestación, ni tan si siquiera el artículo de Grassia, sino el apoyo de los tifosi a este personaje, a Lucianano. Cuando saltó el escándalo mucha gente lo apoyó, incluso hubo alguna que otra declaración de jugadores que pedían que no se linchara públicamente a Moggi (se puede entender puesto que aún no lo había juzgado quien tenía que hacerlo, y hasta ese momento se presume "inocente"). Pero a estas alturas de la película no tiene sentido.

Me resisto a creer que alguien justifique lo que hizo con un "los demás también, pero no se ve". No hace falta decir que el Calcio tiene esa sospecha de corrupción detrás, está claro que existe, y mucha. Pero no podemos aceptar eso como algo habitual, ya ni siquiera es noticia.

Seguí leyendo y tuve la ocasión de dar con un tifosi que realmente piensa que a este personaje le importa la Juve, que todo lo que ha hecho ha sido por la Vecchia Signora, y que hay que defenderlo porque usa calzoncillos bianconeros. Me impactaron sus razones.

No sé si en Italia están acostumbrados a esto, si el Calcio está tan podrido como cuentan. Pero de ser así no vamos a limpiarlo echando mierda debajo del sofá porque más tarde o más temprano éste hay que cambiarlo de sitio y la mierda vuelve a relucir.